Fue en una noche de verano, que nos conocimos por primera vez,
conversamos, sonreímos, nuestras miradas se cruzaban
y en cada conversación era como si nos conociéramos
desde hace mucho tiempo.
Si cada ser humano tiene un alma gemela, ahora tengo certeza
de que tu eres la mía.
Fueron tan pocas horas que estuvimos cerca,
viéndonos por primera vez deseaba que me besaras,
cada sonrisa que te daba era una señal para que me tomaras entre tus brazos.
Cuando te vi llegar sentí mil mariposas en mi estómago, esas mismas
que uno siente cuando somos adolescentes, si, ellas mismas
son las que te hacen cosquillas en el estómago
cuando uno se apasiona por primera vez.
Mariposas que no sentía hacía mucho tiempo
y que pensé que nunca más sentiría nuevamente.
Ahora ansío a cada minuto nuestro reencuentro,
pensaras que soy una tola, si lo soy, soy como aquella adolescente
que espera ansiosamente a su caballero en un corcel blanco
para ser rescatada de su prisión y que ansía ser liberada
por el amor de su vida.
Todo eso sentí la primera vez que te vi. Y es lo que siento por ti!
Susy Bergoglio
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